
Durante los últimos veinte años, la producción venezolana de Petróleo Crudo se ha ubicado alrededor de los 9 millones de toneladas métricas anuales, como resultado de una producción diaria que, en el mismo lapso de tiempo, ha oscilado entre los 2,5 y los 3,2 millones de barriles por día.
En la actualidad sigue siendo la cuenca de oriente la más importante en cuanto a volúmenes de producción, pues aporta más del 60% del petróleo extraído del subsuelo venezolano.
En materia de refinación, que es el proceso al que se somete el crudo para librarlo de impurezas y extraer de él varios derivados, hay que destacar como hecho positivo el constante aumento de la capacidad refinadora de la industria petrolera nacional.
El aumento se debe a la fuerte inversión realizada por el Estado para la construcción de enormes centros refinadores (Amuay, El Palito, Bajo Grande, Puerto la Cruz); mención aparte merece el denominado "Complejo Refinador Paraguaná" (C.R.P.), ya que sus instalaciones, conformadas por varias refinerías, lo colocan como el más importante de todo el mundo, pues se encuentra en condiciones de procesar más de 1.300.000 barriles de crudo al día.
En la actualidad, la industria petrolera venezolana es una de las más reconocidas en el ámbito internacional, gracias a su gran capacidad de producción y refinamiento que sirve para satisfacer, no sólo las necesidades de energía del mercado nacional, sino además, la demanda de petróleo de muchos países del mundo, desde los Estados Unidos hasta el Japón. Venezuela es considerada internacionalmente como el más importante productor petrolero del Hemisferio occidental

